Cuando a la casa del lenguaje se le vuela el tejado y las palabras no guarecen, yo hablo. La muerte ha restituido al silencio su prestigio hechizante. Y yo no diré mi poema y yo he de decirlo. Aún si el poema (aquí, ahora) no tiene sentido, no tiene destino.
Te quedó genial. Te amo ♥
ResponderEliminarOnda sos una desconsiderada
ResponderEliminarY este de acá arriba vino y me dijo que te encanta Pizarnik. :)
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